Segundo Capítulo de la Custodia

Buscando vivir con fidelidad y alegría a la llamada que Dios nos ha hecho en nuestra Orden de Frailes Menores Capuchinos, hemos celebrado nuestro segundo Capítulo como Custodia del Norte de México. 

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Por: fray José Armando Leyva Martínez.

 

Una de las finalidades de este Capítulo fue la elección del nuevo consejo de gobierno que animará y conducirá a nuestra Custodia durante los siguientes tres años. Esto fue de gran importancia para nosotros, pues en este Capítulo fue la primera vez que elegimos a nuestro Custodio y su consejo. Como resultado de esta elección fray David Beaumont es nuestro nuevo Custodio y los frailes Héctor Daniel Jiménez de Santiago y Julio César Amparanza de los Ángeles son los nuevos consejeros. 

En el Capítulo se tratan los asuntos referentes a la fidelidad a nuestras sanas tradiciones, a la renovación de nuestra forma de vida, al desarrollo de la actividad apostólica, así como a los temas de gran importancia para la vida de la Orden, sobre los que todos los hermanos deben ser consultados previamente. Los hemanos responsables de cada comisión fueron presentando el trabajo realizado durante el trienio pasado. 

Además, durante este Capítulo tuvimos motivos de inmensa alegría, pues celebramos el 25 aniversario sacerdotal de fray Miguel Ronayne, de los cuales casi 20 años los ha vivido en la sierra de Chihuahua y Sonora, distinguiéndose por su servicio generoso y alegre con los más necesitados. Todos los hermanos reunidos tuvimos la oportunidad de expresarlo nuestra admiración y cariño, deseándole la bendición de Dios en su vida y ministerio. 

Con sentimientos encontrados también dimos gracias a Dios por el tiempo que estuvo fray Anderon de Oliveira en nuestra Custodia, pues pronto regresará a su provincia de los Capuchinos en Sao Paolo, Brasil. Fray Anderson estuvo alrededor de dos años con nosotros, pero con sólo ese tiempo ha  marcado la vida de mucha de la gente a la que servimos pastoralmente, así como la vida de nuestros hermanos, especialmente los que están en formación. 

Para concluir nuestro Capítulo, nuestro ministro provincial fray Harold Snider nos exhortó a vivir auténticamente nuestra vocación, que siempre se verá rodeada de experiencias y acontecimientos favorables y adversos, pero estando enraizados en Cristo podremos dar frutos para gloria de Dios y ser esperanza para la gente a la que servimos en nuestros apostolados. 

Demos gracias por todo lo vivido en esta semana. Encomendamos a sus oraciones al nuevo consejo de gobierno de nuestra Custodia y a todos nosotros, para que vivamos con fidelidad y alegría nuestra vocación capuchina.

 

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