Cinco frailes capuchinos son ordenados sacerdotes

La presencia de Cristo, buen pastor, en medio de su pueblo es motivo de alegría, gratitud y compromiso gozoso por parte de la Iglesia; que con el corazón lleno de júbilo celebró la ordenación sacerdotal de cinco frailes franciscanos capuchinos de nuestra Custodia del Norte de México.

 

{flike} 

Por: fray José Armando Leyva Martínez

 

El pasado 29 de agosto, en la Parroquía Santísima Trinidad, en Juárez, Nuevo León, los frailes Héctor Daniel Jiménez De Santiago, Juan Martín Escobedo Capuchino, José Armando Leyva Martínez, Víctor Fernando Trujillo Lauriano e Israel Maldonado Escobedo fueron ordenados sacerdotes por la imposición de manos y oración consecratoria de Mons. Juan Armando Pérez Talamantes, obispo auxiliar de Monterrey.

Cada uno de estos cinco nuevos sacerdotes es originario de diferentes Estados de la República. Familiares y amigos de nuestros hermanos se hicieron presentes, junto con sacerdotes, religiosos, religiosas, gente de nuestros apostolados y de la gran familia espiritual que ya comparten la fe y la vida con nosotros en Nuevo León.

Durante la ceremonia de la ordenación, Mons. Juan Armando les habló a los nuevos sacerdotes de la importancia de ser "caricia de Dios" para nuestra Iglesia, especialmente con aquellos que sufren, que se encuentra en la periferia y con aquellos que necesitan escuchar que Dios es cercano a cada ser humano con misericordia y amor. A todos los presentes les recordó de la necesidad de orar y cuidar por cada sacerdote que sirve a la comunidad, pues Dios da sacerdotes para su Iglesia y es la Iglesia la que debe resguardar el don del sacerdocio en aquellos que son consagrados para el servicio de Dios.

Después de haber celebrado su primera misa solemne en sus lugares de origen nuestros hermanos se encuentran ahora sirviendo con el ministerio sacerdotal en cada una de nuestras cinco fraternidades: fray Daniel Jiménez en el Convento de San Pío de Pietrelcina, en Nuevo León; fray Juan Martín Escobedo en el Convento San Fidel de Sigmaringen, en Tres Ojitos, Chihuahua; fray José Armando en la parroquia de Ntra. Sra. de Guadalupe, en Yécora, Sonora; fray Fernando Trujillo en el Convento San Francisco de Asís, en Durango; e Israel Maldonado en la Parroquia Santísima Trinidad, en Nuevo León.

Demos gracias a Dios por la presencia de Dios en medio de su pueblo a través del sacerdocio ministerial, oremos por nuestros nuevos sacerdotes para que se santifiquen en el ministerio que ahora realizan y puedan también santificar al pueblo de Dios con su servicio.

¡Felicidades, hermanos, Dios que ha comenzado en ustedes esta obra buena, Él mismo la lleve a feliz término!

{fcomment}